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Caminar en Sabadell es toda una odisea (al igual que en otras ciudades), pero no imposible. Además, caminar es una actividad que no precisa ninguna aptitud física especial, los riesgos de sufrir lesiones son mínimos, y se puede integrar perfectamente en nuestra rutina. Sus efectos para la salud están muy demostrados y los riesgos de sufrir lesiones son mínimos. Entonces, ¿por qué cada vez caminamos menos? La diferencia entre andar y caminar radica en que este último se realiza de forma más rápida y concentrada. La capacidad de resistencia desempeña un papel muy importante en nuestra vida cotidiana ya que, debemos mantener, durante el mayor tiempo posible, un determinado esfuerzo.

Al caminar reforzamos la musculatura de las piernas y de los glúteos, y también mejoramos nuestra capacidad de resistencia a sufrir lesiones en los ligamentos y en las articulaciones. Tiene un efecto beneficioso sobre toda la musculatura de la espalda y mejora el equilibrio de la columna vertebral. Los huesos van alcanzando una mayor estabilidad y el desgaste y formación del hueso se mantiene por mayor tiempo, siendo útil para prevenir patologías como la osteoporosis. También los cartílagos y los tendones se ven reforzados adquiriendo una mayor elasticidad.

Caminar en Sabadell

Una de las causas más frecuentes de padecer hipertensión es el sobrepeso, ya que se corre el riesgo de sufrir una afección del sistema cardiovascular. Una actividad física insuficiente, y una elevada ingesta de calorías (siempre por encima de las que necesitamos tomar) dificultará nuestro estado de salud. Caminar, por el contrario, contribuye a la pérdida de peso y produce un efecto positivo sobre la tensión arterial (evidentemente, siempre dependiendo de la intensidad y del tiempo que le dediquemos todos los días). Así mismo, sabemos que el número de mitocondrias (encargadas de producir energía, entre otras cosas) aumenta o disminuye dependiendo del rendimiento y la resistencia muscular de cada individuo. También puede transformar y reducir la composición y concentración de las grasas que hay en la sangre.

Aumenta la circulación sanguínea, su velocidad, siendo beneficioso en la arterioesclerosis. Un factor importante que debemos tener en cuenta es el equilibrio del estrés. Gracias al ejercicio podemos aumentar la cantidad de endorfinas y de oxitocina en nuestro cuerpo, favoreciendo la llegada de oxígeno a nuestro cerebro. Si al salir del trabajo te sientes nervioso, irritado o enfadado, ten en cuenta que dar un buen paseo te sentará de maravilla. Si tras un día duro de trabajo cogemos el coche y llegamos a casa en cinco minutos, el estrés que llevamos se trasladará de un lugar a otro y, posiblemente, sufrirán justos por pecadores… Debemos aprender a gestionar esas situaciones a través de una actividad que haga aumentar nuestro bienestar, y caminar es un ejercicio excelente para ello.

EFECTOS CARDIOVASCULARES AL CAMINAR:

  • Mejora la capacidad de consumo y transporte del oxígeno.
  • Disminuye la frecuencia cardíaca.
  • Aumenta el volumen del bombeo y refuerza la musculatura del corazón.
  • Beneficia la contracción del miocardio.
  • Reduce la resistencia del sistema vascular periférico, disminuyendo la presión sanguínea diastólica.

Al caminar el tronco debe estar erguido. Debemos fijar la mirada hacia delante, sin mirar al suelo, con los hombros relajados, hacia atrás, y con el pecho algo elevado. La punta de los pies debe orientarse hacia la dirección donde se va a dar el paso. Es importante que los brazos se balanceen con soltura acompasados con cada paso que damos, y que mantengamos las manos relajadas. Dependiendo del terreno y del clima, nuestras rodillas deberán amortiguar el impacto contra el suelo (que debe ser el menos posible) bajando nuestro nivel de gravedad. Nuestra respiración se acelerará durante el proceso de caminar; y es importante realizar una respiración controlada y abdominal. Eso consolidará tu atención en el centro de gravedad, te hará sentir más sólido y podrás controlar tu cambio de dirección y velocidad en poco tiempo.

Si notamos que nos falta aire al andar, puede que vayamos demasiado deprisa o que debamos plantearnos dejar de fumar en ese mismo instante. Te recomiendo que empieces a caminar en zonas tranquilas y despejadas (sobre todo si tu nivel de estrés es elevado) y que, cuando hayas afianzado tu técnica, te dirijas a la gran ciudad. Gracias a los teléfonos móviles, el 95% de las personas vagan por las calles como zombis, por esa razón se convierte en una tarea más complicada y divertida. Nos obliga a tener que controlar nuestro entorno, a aprender a tomar decisiones con más rapidez, a variar nuestro eje del equilibrio, a reducir o aumentar la gravedad, a cambiar constantemente la dirección para adelantar, esquivar, predecir conductas somnolientas de los peatones que andan adormecidos…

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

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