Seleccionar página

En primer lugar, la candidiasis se produce por la infección patológica de un hongo de tipo levadura llamado: “Candida albicans”. Afecta entre un 60% y un 70% de la población occidental y, si no se trata a tiempo, puede afectar directamente en nuestro sistema inmunitario. En realidad, la candida albicans se encuentra por norma en la composición de nuestra flora intestinal, pero de una forma controlada. El problema surge cuando empieza a multiplicarse y no hay forma de detenerlo. Invade todo el sistema digestivo y puede dar problemas en la boca (aftas, candidiasis oral) aunque se puede propagar por todo nuestro organismo. Las mujeres suelen ser las más afectadas debido a las infecciones en el sistema urinario: vaginitis, uretritis o cistitis de larga evolución… Es imprescindible mantener una buena higiene en la zona genital debido a la humedad y al calor, ya que contribuye a la proliferación de dicha infección.

Candidiasis

Lo siguiente que debemos saber sobre la candidiasis, es que suele afectar más a las personas que tienen un sistema inmunitario deficiente. Debido a sufrir alguna otra enfermedad, o a un abuso excesivo de medicamentos (por ejemplo los antibióticos). El contagio hacia otras personas es muy fácil, algo que debemos tener en cuenta.

Por eso, las personas que están en contacto con el agua o con objetos húmedos pueden sufrir este tipo de afección en las uñas. En consecuencia: pescaderos, cocineros, amas de casa, son los más propensos. Es muy importante tomar medidas profilácticas: guantes que protejan las manos, secarse las manos a conciencia, etc.

¿Qué podemos hacer?

  • Evitar los aimentos azucarados y refinados.
  • Evitar levaduras como panes con levadura o pasteles.
  • Evitar cualquier tipo de bebida fermentada, como la cerveza.
  • Intenta no consumir alimentos lácteos.
  • No tomes chocolate ni champiñones.
  • Toma probióticos, así recuperarás tu flora intestinal.
  • Practica deporte aeróbico para aumentar tu oxigenación.

¿Estoy afectado? ¿Cómo puedo saberlo?

  • Prurito en el cuello cabelludo, espalda, orejas, ano y vagina.
  • Cansancio, somnolencia.
  • Aftas.
  • Necesidad de tomar alimentos azucarados.
  • Irritabilidad, alergias, dolores de cabeza.
  • Mareos.
  • Pérdidas de memoria.
  • Digestión prolongada con hinchazón.
  • Heces malolientes.
  • Hemorroides

*Recuerda que es el médico quien debe diagnosticar siempre cualquier tipo de enfermedad. Las indicaciones de este artículo sólo son orientativas.

Junto a algunas enfermedades como la diabetes, un uso prolongado de antibióticos puede ser la causa de sufrir cadidiasis. El uso de corticoides tópicos inhalados cuando se trata el asma, por ejemplo, puede conducir al desarrollo de la infección en la cabidad bucal. En este caso, será imprescindible enjuagarse la boca después de la administración del antibiótico. En cualquier caso, y debido a que este tipo de hongo vive con naturalidad en nuestro organismo, más que intentar erradicar la infección, lo que hay que hacer es cuidar el medio para que éste no se propague. Esto es fundamental para cualquier tipo de candidiasis.

 Xavier Turell Nebot

– LA CANDIDIASIS –