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Se trata de una de las dolencias más habituales dentro de los síndromes urinarios que solemos observar los acupuntores, y expertos en herbología. La cistitis se produce casi siempre por una infección bacteriana de la vejiga. Los microorganismos que más la producen son los bacilos gramnegativos (frecuentes en la zona ano-genital), y el Escherichia coli (encontrado en un 80% de las infecciones). Sensación de frío en el bajo vientre, pérdida de fuerza, sensación de calor, ganas de orinar muchas veces y con poca cantidad. Acompañado de un fuerte dolor quemante en la micción que, suele ser más oscura de lo normal, son los síntomas más habituales en una infección de orina.

Puede presentarse también una discreta pérdida de sangre en la orina, algo que nos debería obligar a ir a ver a nuestro médico de inmediato. Existen también otras cistitis que son causadas por productos químicos irritantes o por radiación. Hay distintos factores que contribuyen a que los gérmenes colonicen nuestras vías urinarias: un tumor, un cálculo, o una hipertrofia prostática que impiden el flujo libre de la orina. El uso de preservativos, tampones y jabones. El reflujo vesicoureteral, ciertas infecciones genitales, el empleo de espermicidas, diafragmas, o algunos productos higiénicos femeninos o el coito.

embarazo

A veces, si tras el embarazo hay una disminución del tono uretral, existe peristaltismo uretral o una insuficiencia de las válvulas vesicoureterales debido a una mala recuperación, hay más posibilidades de sufrir cistitis.

Su tratamiento no debería ser problemático, basta con tomar el antibiótico adecuado para cada caso y listos. Pero cuidado, si no vamos al médico y nos tratamos adecuadamente, podemos hacer que el proceso perdure indefinidamente. Entonces, ¿no hay ninguna alternativa? Claro que sí, ante todo lo más importante es nuestra dieta. Una dieta a base de frutas y verduras crudas con ausencia de carne y pescado nos podría ayudar. Siempre que sea durante un tiempo prudencial y que no se prolongue demasiado. Es fundamental beber mucha agua ya que la diuresis reduce las cifras bacterianas en la orina. Así pues, tomar unos seis vasos de agua al día (teniendo en cuenta la constitución de cada persona) será muy favorable.

Debemos eliminar de nuestra dieta cualquier tipo de sustancia que pueda irritar la vejiga: cafeína, azúcar refinado, harina blanca, bebidas alcohólicas o la nicotina. Ya que no sólo empeoran la infección sino que pueden retardar los efectos del tratamiento. Cuando sumergimos las semillas de lino en un poco de agua durante varias horas, logramos que sean más ricas en mucílagos.Si las tomas a cucharaditas por la mañana, en ayuno, contribuirás a calmar la mucosa del sistema urinario. Aparte de que tienen un efecto antiinflamatorio. Uno de los remedios más conocidos y eficaces si padecemos cistitis son sin duda los arándanos. Medio vaso al día de zumo de arándanos colabora de forma notable en reducir sus síntomas. Ya que tiene sustancias que impiden a que las bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga urinaria.

Si queremos que su efecto sea más directo, es recomendable tomarlo en cápsulas concentradas. En cualquier tipo de infección, y más si tomamos antibióticos, debemos tener siempre en consideración el hecho de recuperar el equilibrio bacteriano de nuestra flora intestinal. En este caso, el uso de probióticos como el yogur, el kéfir, el chocolate negro, el chucrut, los pepinos encurtidos, el té de kombucha, la sopa de miso; o de prebióticos como la alcachofa, la raíz de achicoria, el diente de león, el ajo, la cebolla, el puerro, los espárragos (siempre con moderación), el salvado de trigo, las bananas o las legumbres, así como las patatas y los boniatos que contienen rafinosa y estaquiosa, puede serte beneficioso.

¿PUEDE TRATARSE LA CISTITIS CON ACUPUNTURA?:


La acupuntura forma una pequeña parte de la Medicina Tradicional China que resulta muy eficaz para múltiples patologías, pero que no hace milagros. La cistitis aguda debida a una infección bacteriana, corresponde a un síndrome tipo Calor, mientras que en la cistitis crónica, existen una mezcla de síndromes que deben tratarse por separado: Calor, fatiga, y el síndrome urinario tipo turbio. Según la persona, hay que fortalecer el Qi original, tonificar los riñones, dispersar la Humedad, someter el Fuego Yin, regular la Vejiga y detener el dolor. Los chinos, suelen utilizar su farmacopea china junto a la acupuntura para, al mismo tiempo que eliminan el Calor-Humedad, debilitar la infección bacteriana. Pero, teniendo hierbas tan efectivas en nuestra tierra, en la mayoría de casos no será necesario ir tan lejos…

Los Lactobacillus Acidophilus protegen los tejidos gastrointestinales y urinarios, refuerzan la inmunidad y previenen la colonización de bacterias patógenas Una fórmula probiótica y muy recomendable, podría llevar: Lactobacillus Acidophilus, bífidobacterias y fructooligosacáridos. Si hemos visto que el arándano es muy recomendable, también lo son la gayuba (mucho cuidado con las dosis) y el brezo. Y si queremos bajar la inflamación, el harpagofito, el tomillo, el rabo de gato o la ortiga nos pueden venir muy bien. Si la infección es leve, es recomendable utilizar remedios naturales no invasivos antes que los antibióticos, pero sin excluir realizar un cultivo, antibiograma, y visitar a vuestro médico de confianza.

Para más información sobre los beneficios del arándano rojo, pulsa AQUÍ.

Xavier Turell Nebot


Masajista en Sabadell

Cistitis