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Los ojos están protegidos por los párpados y las cejas. Aunque son de vital importancia para interactuar con nuestro entorno, no solemos tenerlos en consideración a la hora de cuidarlos como se merecen. Día tras día, sufren la agresión del medio ambiente y de la luz artificial, sin que nos demos cuenta de que son sensibles y delicados, formando la única parte del sistema nervioso que toma contacto directo con el exterior. Una de las patologías más comunes es sin duda la conjuntivitis. Se trata de la inflamación de la conjuntiva, o de la membrana que reviste el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Las causas son diversas: desde una infección bacteriana o vírica, procesos alérgicos, irritaciones, humedad, calor, rayos ultravioleta, etc. También las afecciones como la gripe, el sarampión o un exceso de alcohol, pueden provocar dicho malestar.

Los síntomas más comunes son: enrojecimiento del ojo, hinchazón de los párpados, secreciones, intolerancia a la luz, sensación de escozor o de arenilla en el interior de los párpados, lagrimeo… Diferenciamos la conjuntivitis aguda, que suele durar entre 3 y 6 días y la crónica, que puede durar meses o años. Para prevenirla es importante una buena higiene personal, especialmente de las manos, y evitar compartir toallas con personas afectadas, que deberían utilizar toallas de papel desechable. En caso de que las molestias no disminuyan transcurridos unos días, es preferible la visita a un buen oftalmólogo. Los baños oculares, como veremos más adelante, suelen ser beneficiosos, así como cualquier tipo de compresa fría, que nos ayudará a disminuir las molestias.

“El agua de las piscinas, debido a los elementos irritables que contiene (como el cloro), es una de las fuentes de contagio de conjuntivitis vrica ms conocida. Si eres una persona susceptible a este tipo de afecciones, es importante que uses gafas acuticas protectoras”.

Si además de la conjuntivitis tienes síntomas nasales como estornudos frecuentes, mucosidad clara o picor en la nariz, es posible que se deba a una conjuntivitis alérgica muy común en primavera. Las personas que por estas fechas suelen andar por la Avenida de Barberà (por poner sólo un ejemplo), sabéis muy bien a qué me refiero… En los recién nacidos, es común descubrir que los ojos se vuelven algo pegajosos debido a una infección de la conjuntiva, que provoca una secreción de líquido o pus. Esto sucede porque a veces arrastran gérmenes durante su paso por el canal del parto, sigue los consejos de tu pediatra y verás que tiene fácil solución.

Para proteger nuestros ojos necesitamos mantener unos hábitos adecuados y, ante todo, nos fijaremos en nuestros hábitos alimenticios. Es necesario comer fruta y verdura, vitamina C, E, y cinc, yaque disminuyen los daños causados por la luz ultravioleta del sol. Los alimentos ricos en betacarotenos, luteína o ácidos grasos omega-3, previenen la degeneración macular senil y retrasan la aparición de cataratas. Encontraremos alimentos ricos en vitamina C en las naranjas, las fresas, los kiwis y otros vegetales. Los betacarotenos estarán en las zanahorias, las calabazas, los boniatos, la patata, la col, el melón o las cerezas. El cinc se encuentra en las semillas de calabaza, los garbanzos, las coles y los cereales integrales. La luteína y la zeaxantina podemos hallarlas en las espinacas, las acelgas y en los berros; y, los omega-3 en el aceite de lino, las semillas de chía, las nueces y el pescado azul.

LOS OJOS Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS:


Pasar varias horas frente a la pantalla del ordenador produce sequedad, cansancio e irritabilidad, al igual que con los teléfonos móviles u otros dispositivos. si pasamos muchas horas trabajando con dichos aparatos, debemos tener en cuenta que hay que hacer una pausa de unos minutos cada hora para relajar la vista. Es importante regular la iluminación, no sólo del monitor, sino del medio que nos rodea; los fluorescentes dañan mucho la vista al leer. Evita leer texto blanco sobre un fondo oscuro y sitúa el monitor a la altura de los ojos; en mi consulta, suelo tratar muchos problemas cervicales debido al uso del ordenador portátil y, cada vez, en personas más jóvenes.


Algo que debemos realizar todos los días, y sobretodo en la época de primavera, son los baños oculares. Ya que el problema más frecuente de los ojos suele ser la sequedad debido al polvo, el humo y a distintos cuerpos extraños, el lavado de la superficie del ojo suele ser un excelente remedio para paliar múltiples molestias. Podemos encontrar una bañera ocular en cualquier farmacia. Se pueden hacer los baños con agua normal, pero os recomiendo que los hagáis con infusión de eufrasia y, si tenéis unos cuantos pétalos de rosas, mucho mejor. Una vez el agua está a temperatura normal, se sumergen y se abren los ojos dentro del agua y, de vez en cuando, vamos parpadeando y realizando distintos movimientos oculares: en círculos, de un lado a otro, etc. Lentamente y sin prisas.

De este modo, no sólo limpiamos los ojos sino que ejercitamos su musculatura. Se recomienda realizarlos por la mañana, pero no está de más si repetimos la tarea por la noche antes de acostarnos.

Xavier Turell Nebot 
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Masajista en Sabadell

El cuidado especial de tus ojos