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El síndrome posvacacional:

¿Sufres ansiedad o depresión tras las vacaciones? Descubre qué te pasa…

¿Sabes qué es el síndrome posvacacional? Verás, existen varios factores que nos afectan tras las vacaciones. El más habitual es que, tras desconectar de todo lo que nos perturba durante un tiempo, volver al caos nos pone más todavía más nerviosos y nos deprime. Pero, otra de las razones, es cuando queremos cambiar la forma en que nos tomamos la vida, y nos vemos impotentes ante ello.

Cuando venimos de vacaciones, solemos plantearnos nuevos retos: Decidimos que a partir de ahora comeremos mejor, que nos tomaremos el trabajo con mucha más calma… Pero la verdad es que son proyectos que casi nunca realizamos. La llegada del nuevo curso escolar, el ajetreo que comporta, las exigencias del trabajo, la vida familiar, etc. vuelven a sacarnos de nuestras casillas y, en poco tiempo, volvemos a la vieja rutina de antes. Es entonces cuando surgen de nuevo los nervios, el descontrol, y cuando todos nuestros propósitos se vienen abajo. Ante esta situación, ¿qué podemos hacer con el síndrome posvacacional?

Cómo afrontar las vacaciones:

Hacer unas buenas vacaciones, para preparar un buen retorno.

El síndrome posvacacional

Ante todo, debemos ser conscientes de cómo afrontamos nuestras vacaciones. Si queremos realizar un verdadero cambio en nuestras vidas, debemos cambiar a partir del primer momento. Es decir, muchas personas desconectan de su rutina y se marchan con sus familiares. Se relajan, se divierten, y esperan a volver para comenzar a realizar esos pequeños cambios. Cuando hacemos esto, el nivel de obligaciones es tan alto para la mayoría de nosotros, que nos resulta imposible afrontarlo todo desde un punto de vista distinto. Por ello, es importante que, durante las vacaciones, comencemos a organizar nuestra nueva vida de una forma diligente y calmada. No se puede ir a buscar un tesoro sin un buen mapa….

¿Qué cambios podemos hacer?

Es importante plantearse retos e irlos poniendo en práctica desde un inicio.

La dieta es muy importante. Por ello, debemos acostumbrarnos a hacer buenos desayunos con cereales, comer verduras y legumbres a la hora de comer, y realizar cenas ligeras todos los días. También debemos cambiar el hábito de ir a dormir tan tarde. Durante las vacaciones, algún día podemos ir a dormir tarde, pero debemos ir acostumbrando a nuestro cuerpo a dormir temprano y levantarnos más pronto. De ese modo, nuestro cuerpo descansará las horas necesarias y se sentirá bien. Cuando en vacaciones nos levantamos muy tarde porque nadie nos obliga a levantarnos, nos volvemos cada vez más vagos. Cuando más duermes, más te cuesta levantarte. Por ello, es importante descansar las horas adecuadas y no hacer un exceso de éstas.

Es muy importante gestionar bien todas las cosas que queremos hacer y hacerlas con naturalidad. Si nos habituamos durante las vacaciones, cuando empecemos a trabajar tendremos un mayor control sobre nuestras vidas. Es evidente, que el día a día produce cambios. Pero una previa gestión de nuestras obligaciones nos ayudará a ir superando los obstáculos con mayor facilidad.

En vacaciones, yo desconecto:

Está bien desconectar en vacaciones, pero, ¿de verdad crees que es suficiente?

vacaciones

Desconectar de la rutina de vez en cuando es bueno para nuestra salud. Pero, cuando huimos de ella porque no la soportamos, si no hacemos nada, al volver nos volveremos a encontrar con la misma situación que antes. Es por eso que hablamos mucho del síndrome posvacacional. Es entonces cuando nuestro estado de ánimo cae en picado, cuando sentimos cierta ansiedad, cierto malestar en nosotros, nos deprimimos, etc. Esto suele durar unas cuantas semanas antes de que volvamos a tomar la nueva rutina y nuestra vida siga siendo la misma de siempre, es decir, esperar que vengan unas nuevas vacaciones.
No. Cuando tenemos vacaciones debemos disfrutar de nuestros seres queridos. Debemos salir, viajar, abrir la mente… Pero debemos ser conscientes de que también tenemos la oportunidad de empezar a prepararnos para cambiar nuestra actitud en el trabajo. Debemos llevarnos, como suelo decir, un trocito de sentimiento y emoción de nuestras vacaciones, para poderlo incorporar en nuestro día a día. Y no dejarlo abandonado con la esperanza de recuperarlo al año siguiente.

Resumen sobre el síndrome posvacacional:

Las vacaciones no son sólo una puerta para olvidar los malos ratos del trabajo. Son también una nueva oportunidad para plantearse cambios importantes en nuestras vidas. Cambios que no se deben realizar sólo en vacaciones. Sino que debemos aprender a incorporar después para poder vivir de una forma mucho más plácida y tranquila. Alimentarse bien no cuesta tanto: dormir el tiempo suficiente significa (para algunos) modificar pequeños hábitos familiares. Debemos empezar a tomarnos las cosas mejor. A gestionar las emociones. A hacer que las cosas que nos dicen los demás no nos afecten tanto.

Andar por la calle con tranquilidad y no mirando al móvil cada cinco segundos. Aprender a interaccionar con la gente de forma positiva. Ser más amable con los demás, tomarse un respiro de vez en cuando, no alzar la voz con nuestros hijos o familiares… Y, si eres de aquellos que dices que todo esto ya lo haces pero que la culpa es de los demás, es porque todavía no has entendido que en este artículo los demás no importan. Lo importante, eres tú.

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-El síndrome posvacacional-

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El síndrome posvacacional | ¿Qué es y cómo superarlo eficazmente.
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