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Muchas veces hemos oído decir que una espalda que sufre es debido a que no está suficientemente musculada, así que nos ponemos a fortalecer la espalda. Esto, casi siempre es falso. Nuestra espalda normalmente está bien musculada incluso, a veces, más de lo habitual. Me he encontrado con pacientes que tienen una musculatura muy desarrollada a nivel dorsal comparada con la lumbar, y sufren más de las vértebras dorsales. Es importante tener una buena musculatura, pero más importante parece ser mantener una buena flexibilidad. La espalda se dibide en cuatro zonas principales: la zona cervical, la dorsal, la lumbar y el sacro.


  • La zona cervical es la más delicada de todas ellas, y los nervios que salen de la médula espinal se dirigen hacia las extremidades superiores. Si relajamos la zona del cuello provocamos que los hombros se dirijan hacia atrás y que el torso se bombée ligeramente, situando nuestra columna en buena posición.
  • La zona dorsal es muy importante porque forma una especie de caja cerrada. Por detrás tenermos las vértebras dorsales que muestras una pequeña cifosis, por delante las costillas protegen al corazón y al pulmón, por encima las clavículas cierran esa especie de caja y el diafragma lo hace por debajo. Una persona inclinada hacia delante oprimirá la zona y se sentira cansada, mientras que una persona que saque pecho tensará en exceso la zona y sentirá dolor, al mismo tiempo que demuestra su irresistible orgullo.
  • La zona lumbar es una de las más fuertes de la espalda, necesaria para mantener toda la columna recta. De la misma forma que la zona dorsal, en las lumbares hay una estrecha relación con el abdomen. Si el andomen es flácido, la zona lumbar se tensará y se hundirá con más facilidad, provocando más dolor.
  • La zona sacra es la zona de apoyo de toda la espalda, si en algún momento la pelvis sufre alguna modificación, la espalda se verá afectada.

Recordad que trabajar la musculatura de la espalda es importante para mantener protegida toda su estructura pero, que no por tener una musculatura fuerte dejaréis de sufrir esas dichosas contracturas. Usad siempre vuestro sentido común…

– FORTALECER LA ESPALDA –