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Las hemorroides son una dilatación de las venas hemorroidales que se encuentran en la última porción del recto. Estas dilaciones dificultan el avance de la sangre venosa en su recorrido hacia el corazón produciendo un estancamiento de sangre en dicha zona. Suelen aparecer y no ser molestas pero, cuando se inflaman, surgen las complicaciones.

Síntomas de sufrir hemorroides:

Debemos prestar especial atención a sus síntomas.


El síntoma más común es un intenso dolor en la zona del ano, sobre todo cuando se hace presión al defecar. También se puede sentir escozor en la zona, con lo que debemos evitar los asientos duros y las sillas que den calor, ya que el sudor complica más la situación. Se suele tener una necesidad continua de ir a evacuar sin poder conseguirlo. Y puede haber, incluso, pérdidas de sangre.

Cuando las pérdidas de sangre son pequeñas y sabemos su origen no deberían preocuparnos demasiado. Ahora bien, cuando éstas son habituales, es importante acudir al médico para que encuentre su origen y nos pueda diagnosticar correctamente. Piensa que un exceso de pérdida de sangre podría llevarte a sufrir anemia. En estos casos, se deberá cortar la hemorragia lo antes posible.

Tipos de hemorriodes:

No todas las hemorroides son iguales.


hemorroides

Cuando las hemorroides no son visibles pero sí que las podemos sentir al presionar, hablamos de hemorroides internas.

Cuando al defecar son visibles en forma de pequeños nódulos que luego se pueden reintroducir con facilidad en el interior del cuerpo, hablamos de hemorroides externas. Así mismo, es muy común que un paciente pueda tener hemorroides internas y externas al mismo tiempo.

Causas:

Conocer las causas te ayudará a prevenir las hemorroides.


La más común suele ser el estreñimiento. Y éste es, la mayoría de las veces, consecuencia de una alimentación defectuosa. Si nos alimentamos mal, muchas sustancias tóxicas consiguen llegar a la sangre. Cuando esta sangre circula por los vasos, estos tóxicos irritan las paredes de dichos vasos reduciendo su elasticidad, y aumentando el estancamiento. Hay ciertas patologías que hacen diminuir la circulación del vientre y la pelvis, como pueden ser el estreñimiento crónico, un hígado congestionado, realizar una vida sedentaria, la mala posición del útero, etc.

¿Qué podemos hacer?

Pequeñas ayudas para evitarlas.


baños de asiento

Tratar las hemorroides de forma local nos puede ayudar a desinflamar la zona, pero no será la solución definitiva debido a que no trataremos la causa del problema. Si sólo tratamos a las hemorroides a base de cremas, corremos el riesgo de que con el tiempo estas se hagan crónicas.

Insisto, no digo que no usemos estos tratamientos, sino que tengamos en cuenta que siempre deberemos ir a tratar la causa del problema, y no sólo sus síntomas. Así que, ¿qué podemos hacer?

  • Es importante mantener una buena higiene del ano. Con abundante agua y utilizando siempre un papel higiénico que sea lo más fino posible y que no rasque.
  • En caso de inflamaciones importantes, deberemos prescindir de las verduras que lleven un alto porcentaje de residuos celulósicos (acelgas, lechuga…).
  • Bebe agua y realiza algo de ejercicio. Prueba de tomar todos los días, al levantarte, un vaso de agua caliente.
  • Cuando vayas al baño, intenta apoyar los pies en un pequeño taburete para que tus rodillas queden algo más elevadas que tu cadera. Esto te ayudará a defecar mucho mejor.
  • No tomes alimentos que espesen la sangre como son el pescado, los huevos, las salsas picantes y las grasas fuertes. Tampoco tomes café, té negro,, chocolate, azucar refinado o alcohol. En cambio, puedes aumentar las dosis de fruta, legumbres y cereales integrales, ya que te ayudarán a aumentar el peristaltismo y a hacer que tus heces sean más blandas.
  • Los baños de asiento son también un magnífico remedio. Podemos realizarlos con deccoción de castaño de indias, ciprés, meliloto, roble, rusco o vid. Esto nos ayudará a desinflamar las hemorroides, tonificar la circulación venosa y calmar el dolor.

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Xavier Turell Nebot

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