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El miedo a ser uno mismo es cada vez mayor. Cada vez hay más personas que viven con el miedo a perderse algo, de querer vivirlo todo, o de tener siempre el producto adecuado para cualquier cosa. Esto, sin duda, genera un exceso de ansiedad en nuestras vidas que no puede beneficiarnos en absoluto. Pero estamos en el siglo XXI, y lo que por un lado nos ayuda a vivir mejor, por otro lado nos quita el derecho a decidir con objetividad.

Demasiadas información:

Disponemos de una tecnología que todavía no sabemos utilizar.


Vivimos en la época de la infoxicación, es decir, donde hay información por todos lados y nos bombardean continuamente con ella. Además, cada vez tenemos más información sobre los demás y, esto, produce dos efectos que hay que tener en cuenta. Por un lado, cuando vemos personas que hacen cosas que resultan ridículas o extravagantes, alimentamos cada vez más a nuestro ego (porque nosotros no somos así). Y, por otro, cuando vemos personas que tiene vidas fantásticas, que siempre son felices, etc. hace que nuestra mente anhele esas vidas y que las queramos para nosotros.

Por eso, compramos lo que compran los demás (vamos a la moda, por ejemplo), o vamos a los sitios donde ha ido ese famoso, o ese conocido, etc.

Dime cómo andas, y te diré cómo te encuentras:

Tu forma de andar refleja más de lo que pensamos:


miedo a ser uno mismo

Sin darnos cuenta, nuestras vidas no son nuestras debido a que siempre nos dejamos influenciar por los demás. Siempre ha sido así, y, en cierto modo, tampoco era tan grave.

Pero ahora, el exceso de información y la facilidad que tenemos para saber sobre la vida de los otros, hace que dicho estímulo se amplifique por mil.

Tu personalidad es única:

¿Haces lo que crees, lo que siente, o lo que es más aceptado socialmente?


Tienes que ser original y hacer que la gente de tu entorno te acepte como tal. Que hablen de ti, que vean lo “guay” que eres, que brilles entre los demás, que seas ágil, divertida, que tengas un buen físico y una mente abierta, que enfatices con la sociedad… Sino, corres el riesgo de ser excluida, de que nadie te entienda, de que digan que eres una persona “rara”…

Y es que cuando nos dejamos llevar por el entorno, corremos el riesgo de perder nuestra propia personalidad, de cerrarla en nuestro interior y de no aceptarnos como seres humanos distintos los unos de los otros.

El respeto por los demás:

Algo que se está perdiendo a gran velocidad, aunque digamos que no.


respeto por los demás

Hoy en día, no deberíamos hacer manadas o clanes privados, sino abrirnos al mundo con educación y respeto. Saber exteriorizar nuestra forma de ser tal y como es, y mantener un respeto por los demás dentro de nuestras diferencias. Por desgracia, creo que pasarán siglos y miserias antes de que el ser humano se de cuenta de que escuchar es tan importante o más que hablar impulsivamente.

Y es que hay mucha biografía de filósofos, psicólogos, sociólogos, y grandes expertos en la materia a quien nadie hace caso por mucha razón que tengan…

¿En qué cosas creemos?

Se ha perdido la costumbre de dudar de las cosas.


Vivimos en la época del exceso de información. Donde el mundo científico te demuestra que el aceite de coco (por decir algo) es beneficioso para la salud, al mismo tiempo que te demuestra que conlleva a sufrir cáncer. Y donde la mayoría de la gente ha perdido la capacidad de hacer un mínimo de esfuerzo para esclarecer las dudas (que esa es otra). Y así, resulta más fácil creer lo que nos dice una gran farmacéutica, lo que dice un famoso por el televisor, que contrastar la información y reflexionar sobre ello.

Xavier Turell Nebot

Miedo a ser uno mismo
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