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Razón, sentimiento… Cuanto más evoluciona el hombre, más se complica la vida. Hoy en día, muchos jóvenes se preguntan si son heterosexuales, homosexuales, bisexuales, etc. La respuesta es tan simple como dejarse llevar por las propias sensaciones sin necesidad de razonar nada. A veces, las cosas surgen por sí mismas, nada más. Yo siento más atracción por el sexo femenino que por el masculino, pero a mí nadie me inculcó que debía fijarme en las mujeres, ni tampoco nadie me cuestionó si debía fijarme en los hombres… Sencillamente, con el paso de los años me sentí más atraído por el sexo femenino y punto (al igual que otros se sintieron atraídos por el sexo masculino).

Nunca usé la razón ni hice ningún estudio sobre ello. ¿Para qué? Conocí a mi mujer, me enamoré de ella y ella se enamoró de mí, nos casamos, y somos muy felices. Nunca he hecho ninguna tesis del porqué.

¿Pensamos demasiado?

Un exceso de razonamiento, puede llegar a confundirnos más.


Razón y sentimiento

Pero si la sociedad me hubiera cuestionado mis sentimientos, si hubiera sembrado la duda en mí de si debía fijarme más en los hombre o las mujeres, o ser más liberal y tener relaciones abiertas… Esa duda, me hubiera obligado a recapacitar sobre mis propios sentimientos. ¿Me estaría equivocando? Y es que la mente racional nos juega a veces malas pasadas. Por eso, empezaría a controlar mis propios sentimientos. Me fijaría en cómo me siento al estar con un hombre, al estar con una mujer, los compararía, y seguramente dudaría cada día más de mi decisión final.

Por eso, pondría la ciencia y el razonamiento más allá y lo llevaría a la práctica, teniendo relaciones con hombres, con mujeres, con transexuales… con tal de averiguar la clave del asunto. Y, tras muchos ensayos de prueba error; es decir, desilusiones, sufrimientos, lamentos y tragedias, quizá terminaría averiguando que me gustan sólo los hombres, sólo las mujeres, o viceversa. O terminaría con un lio mental tan grande que no sabría ni siquiera quien soy yo y qué quiero en esta vida tan complicada…

Conclusión:

La razón y los sentimientos deben formar pareja, y no una lucha entre ellos.:


La mente es racional y eso nos ayuda a evolucionar. Pero también es emocional y sensitiva, y también eso nos ayuda a evolucionar como seres humanos. Y aunque la ciencia y la razón nos lleven por caminos lógicos y, en principio, más seguros, el dejarse llevar y escuchar tus propias emociones debería ser algo tan importante como la razón misma. No te confundas, a veces, las respuestas a la felicidad de cada individuo son más sencillas de los que nos imaginamos, pero, como os decía al principio de este breve artículo, el hombre, cuanto más evoluciona más se complica la vida.

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