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Smartphone, sus efectos negativos por un mal uso de nuestra sociedad

Smartphone, sus efectos negativos por un mal uso de nuestra sociedad

Smatphone | Patologías derivadas de los móviles:

La tecnología tiene grandes ventajas, pero también consecuencias negativas debidas a un mal uso.

Smartphone, ¿la gran revolución? Como ya os decía en un artículo publicado a principios de este año, las nuevas tecnologías también tienen sus inconvenientes. En este caso, os hablaré de los trastornos más comunes que podemos encontrar respeto al Smatphone. Si queréis recuperar la información del anterior artículo, podéis encontrarla en el siguiente enlace: Cibertrastornos, cómo nos afectan las nuevas tecnologías. Bien, vayamos a repasar algunos de los efectos negativos del Smatphone teniendo en cuenta que, como es lógico, también tiene grandes ventajas.

¿Qué es el FoMO?

Sin duda, una de las afecciones más comunes hoy en día respecto al Smartphone.

Smartphone

Se da en aquellas personas que viven con miedo a perderse cualquier cosa que pueda suceder en la red. Desde el punto de vista psicopatológico, no estamos hablando de una patología o trastorno. Pero sí que se trata de un factor que puede repercutir negativamente en nuestro día a día. La sensación de que necesitamos estar pendientes de todo lo que ocurre en la red, nos genera un estado de alerta continua. Y de una tensión del todo innecesaria con nuestro Smartphone.

La persona afectada entra continuamente de forma compulsiva en las redes sociales. Al mismo tiempo, tiene una sensación de frustración al ver que van pasando cosas y que no puede llegar a todo.

Síntomas de un mal uso del Smartphone:

De pronto es como si el mundo se vienera abajo: ese sudor frío, ese escalofrío…

La ansiedad es el síntoma más evidente que subyace de este hecho. El caso es que la información que existe en internet es ilimitada, mientras que nuestro tiempo para consultarla es totalmente limitado. Además, la inteligencia artificial y los motores de búsqueda que hay en Facebook o twitter (por mencionar algunas de estas redes) hacen que cada vez que entremos en sus páginas nos ofrezcan productos, anuncios o noticias nuevas; ampliando esta sensación de que a cada segundo hay nueva información que asimilar con nuestro Smartphone.

En realidad, aunque siempre dicen que la empresa “tal” satisface siempre nuestras necesidades, en realidad, el abuso de información que nos facilitan a cada instante sólo hace que empeorar las cosas. Resumiendo: muchos de nosotros tenemos necesidades psicológicas por satisfacer, y creemos que si no estamos pendientes de las redes sociales, nunca las satisfaremos. De ahí el miedo, y de allí toda la ansiedad que surge de él. Debemos hacer un buen uso del Smartphone.

FoMO e insatisfacción:

Buscar la satisfacción personal en la acceptación de los demás.

El FoMO es más frecuente entre jóvenes y adolescentes (sobre todo en hombres). También se da más en personas con un índice de satisfacción bajo. De hecho, las personas con más necesidades sociales insatisfechas consultan más las redes sociales. Varios estudios nos demuestran que cuando alguien consulta Facebook, al salir de la sesión, se siente más triste, más enfadado, o con una sensación más ”negativa” que positiva de dicha experiencia. Esto hace que consulte más la red para lograr encontrar esa sensación de bienestar. Curioso, ¿no os parece? Tratar la FoMO no es tarea fácil. Lo más importante es darnos cuenta de que nuestro tiempo es limitado. De que tenemos que aprovecharlo al máximo y en cosas que nos sean útiles y relevantes para nosotros.

Redes sociales

Consultar las redes sociales en nuestro Smartphone puede ser positivo si hacemos un buen uso de ellas, pero luego, debemos enfocar nuestra atención, nuestra vida, a hechos que no hagan evolucionar como personas y a un nivel social y más real que aquello que los demás piensen de nosotros. Debemos tener confianza en nuestros actos, sin tener que compararnos con los demás. Y eso, darse cuenta de que tú tienes el control de tu vida independientemente del resto de personas, es algo que ha muchas personas les cuesta asimilar. ¿Por miedo? Quizás. Y, quizás por ese motivo, acceden una vez más, y otra, a las redes sociales sin parar…

La nomofobia:

¿No tienes covertura en tu Smartphone? ¿Te has quedado sin poder conectar?

teléfono móvil

Un día salimos a algún sitio y nos damos cuenta de que nos hemos olvidado el Smartphone en casa. Empezamos entonces a sufrir ansiedad, etc. posiblemente suframos de nomofobia. Se trata, sencillamente, de un estado de nerviosismo constante al no tener el móvil a mano. El caso anterior podría tener algún sentido lógico, con lo que hablaríamos más de un caso agudo. Ahora bien, hay persona que van al aseo con el Smartphone, ya que son incapaces de dejarlo durante unos segundos. Y, es ahí, donde el problema se agrava.

Otra problema es el miedo a que nuestro Smartphone se quede sin batería en cualquier momento. Algo que nos dejaría del todo “desconectados” del mundo y en segundos. Lo mismo que si tenemos batería, pero nos encontramos en algún sitio donde no hay cobertura.

Los tres miedos:

Estas situaciones, generan en estas personas un terrible dilema. Olvidarse el móvil, quedarse sin batería y no tener cobertura, son una auténtica amenaza en su día a día, generándoles mucho estrés y ansiedad. Hay que comprender, que el mundo seguirá girando auqnue nos hayamos quedado unos minutos sin nuestro terminal. Para poder afrontar este tipo de situaciones, se suele empezar por apagar el móvil por las noches. Para empezar a sentir que no sucede nada malo, y que podemos ir gestionando estos momentos de “desconexión”.

También es necesario reducir las veces que miramos el correo, los mensajes del WhatsApp, etc. Hay que entender que cuanto más miedo tenemos de quedar “desconectados” del mundo que nos rodea, más nos “desconectamos” de nuestro propio ser.

EL EFECTO GOOGLE:


Uno de los mayores problemas que están teniendo los profesionales de hoy en día cuando analizan las redes sociales y el uso de estás, es el efecto Google. En realidad, tenemos tanta información disponible en la red que nos pasamos horas para consultar cualquier cosa. La información que nos llega suele ser muy superficial y abundante, algo que hace que nuestras conclusiones también lo sean.

Deberíamos concentrarnos en lo que nos dicen, y poder separar lo que es verdaderamente importante de lo que no lo es. Además, el hecho de poder consultarlo todo en nuestro smartphone y en cualquier momento, hace que las personas perdamos la memoria, ya que no es algo necesario. Y ahí está el problema. Cada vez más, nos percatamos de que nuestra sociedad no retiene la información, ya que en cualquier momento la puede consultar en Internet. Esto hace, que las personas seamos cada vez más dependientes del mundo digital y menos auto suficientes.

 

La llamada fantasma:

Algo que suele ocurrirnos con nuestro Smartphone, y que no le prestamos atención.

trastornos

Se trata de la sensación de que alguien nos llama cuando, en realidad, nadie lo hace. Ese prestar atención de forma constante al móvil creyendo que alguien llama o te manda un mensaje, nos hace vivir en tensión y genera mucha ansiedad. ¿Cuántas veces nos ha sucedido a nosotros?

En la mayoría de los casos, por eso, no es la llamada fantasma quien provoca la ansiedad, sino más bien la ansiedad que ya llevamos encima la que nos provoca dicha llamada fantasma.

Otro factor que complica la situación es la cantidad de aplicaciones que tenemos en nuestro móviles. El teléfono ya no recibe sólo llamadas, sino también mensajes. De este modo, nuestra mente no sólo está atenta a si suena el teléfono, sino de si hemos recibido un mensaje de Facebook, Twitter, un WhatsApp, etc. Y esto provoca un estado de alerta mucho más alto de lo normal. Por eso, a todos nos ha pasado creer haber escuchado un mensaje nuestro cuando es el de alguien que se encuentra cerca a nosotros

Evidentemente, esta situación no es grave. Aunque debemos tomarla en serio cuando estas falsas llamadas son mucho más habitual de lo que pensamos. Una forma bastante fácil de ver si el problema es grave es apagar el móvil. Si seguimos creyendo que alguien nos llama, deberíamos acudir a un buen profesional que nos diera algún que otro consejo…

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-Smartphone, sus efectos negativos-

La hipertensión: Tensión arterial alta | Medicina China en Sabadell

La hipertensión: Tensión arterial alta | Medicina China en Sabadell

¿Qué es la hipertensión?

Aprende a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

La hipertensión es un estado en el que la presión que se ejerce sobre las paredes de nuestras arterias es superior a la presión normal. Esta presión tiene dos valores, la mínima o diastólica (que significa que el corazón se está llenando de sangre), y la máxima o sistólica (que significa que el corazón se ha contraído y ha expulsado toda la sangre que había en su interior).

Se habla de hipertensión cuando el valor de la mínima es superior a 9 centímetros de mercurio, o la alta a 14. En las sociedades industrializadas una de cada seis personas tiene la tensión alta, y en los países desarrollados, de un 15 a un 20% de la población adulta es hipertensa. Sólo un pequeño porcentaje de los casos de hipertensión arterial tienen una causa detectable, la mayoría, más del 90%, provienen de una causa desconocida, denominadas hipertensiones esenciales o primarias.

Recuerda:

La hipertensión, aunque no produzca unos síntomas evidentes, puede solapar el riesgo de sufrir graves enfermedades. Consideramos que una persona está hipertensa cuando aumenta la presión arterial por encima de los límites que se consideran normales. Entre un 5% y un 10%, la hipertensión puede ser “secundaria”, es decir, que surge debido a otra alteración en el organismo. Un ejemplo claro, lo encontramos en un trastorno del sistema endocrino o una enfermedad renal. El número de personas que sufren hoy en día hipertensión primaria, es cada vez mayor. En algunos países, la tienen un 70% de los habitantes mayores de 65 años.

Síntomas de la hipertensión:

Dada su importancia, es imprescindible conocer todos sus síntomas.

La hipertensión

 En la mayoría de los casos la hipertensión no presenta síntomas. Por eso, se suele denominar “la muerte silenciosa“ . Pero, a veces, podemos detectar los siguientes: dolor de cabeza, alteraciones visuales, fatiga, mareo, náuseas, insomnio, vértigo, dificultad respiratoria, presión en el pecho, hormigueos en las extremidades… También hay que tener en cuenta los factores desencadenantes de la hipertensión: el estrés, el sobrepeso (la obesidad hace que el corazón tenga que hacer más fuerza para impulsar la sangre a través de los vasos sanguíneos), el tabaco y el alcohol, la diabetes, el exceso de sal en las comidas, el sedentarismo, problemas renales…

Estos factores son importantes pues, por ejemplo, en el 20% de los hipertensos basta con una dieta pobre en sal para conseguir el control de su tensión. Así mismo, se ha comprobado que algunos anticonceptivos aumentan la tensión arterial, sobretodo en mujeres jóvenes, algo que deberíamos tener en cuenta.

¿Tengo hipertensión?

Hay que tener presentes varios factores antes de diagnosticar la hipertensión.

El diagnóstico de la mayoría de las enfermedades se realiza a través del conjunto de signos y síntomas de cada paciente. En la hipertensión, sólo se tiene en cuenta el estado de la presión arterial. Teniendo en cuenta que ésta varía dependiendo de si estamos descansando, haciendo ejercicio o según nuestro estado emocional, llegar a un acuerdo para saber cuál es la cifra que nos indica dicha alteración no ha sido nada fácil. Por eso, la forma y las condiciones en las que se toma la presión arterial es fundamental para el buen diagnóstico.

Lo aconsejable es estar entre los 120mm y los 140mm de máxima, y 70mm y 90mm de mínima. Aun así, cada persona es un mundo aparte, y puede que haya gente que se encuentre ligeramente fuera de estas cifras. La presión arterial suele aumentar con la edad, por ejemplo. Resumiendo: hablaremos de hipertensión cuando la presión sanguínea máxima (sistólica,) sea igual o mayor de 140mm Hg, y la mínima (diastólica) sea igual o mayor de 90mm Hg.

Entonces, ¿soy hipertenso?

Ante todo, mencionar que cuando hablamos de “prehipertensión”, nos estamos refiriendo a aquellos individuos que están más predispuestos a sufrir dicha enfermedad. Según algunos autores, más del 25% de las personas diagnosticadas con hipertensión, no necesitan ser tratadas con ningún medicamento o, sencillamente, no son hipertensos. Cuando el aumento de presión es debido a la enfermedad de otros órganos, o cuando ésta los enferma, tenemos un diagnóstico más claro. Ahora bien, decir que eres “prehipertenso” sólo porque tu presión arterial está un poco por encima de lo habitual, es ir demasiado lejos. Además, no todos los estados “prehipertensivos” evolucionan hacia una hipertensión propiamente dicha.

Consecuencias de ser hipertenso:

Ser consciente de tu enfermedad y tratarla a tiempo es fundamental.

Tensión arterial alta

La hipertensión es el primer factor responsable de los accidentes cerebrovasculares. Y el segundo relacionado con los infartos cardíacos. Cuando ésta se prolonga con el tiempo, produce daños en las arterias, en la retina, en el riñón, en el corazón (lo sobrecarga de trabajo) o en el cerebro. De todos modos, los daños más graves suelen ocurrir no sólo debido a la hipertensión en sí, sino también a otros factores que se añaden a ésta.

La hipertensión es una condición previa que inicia una especie de círculo vicioso que genera una hipertrofia cardíaca compensadora. Produciendo arteriosclerosis o fibrosis arteriocapilar, y que termina produciendo lesiones en la retina, problemas cerebrales, cardioesclerosis o trastornos renales.

Causas de la hipertensión:

La tensión arterial mantiene un equilibrio en el cuerpo que no se debería romper.

La contracción del corazón presiona al sistema arterial para que la sangre pueda circular desde los grandes vasos hacia las más pequeñas arteriolas y capilares. Luego, el corazón se dilatará para poder recibir nueva sangre. Se buscó la causa de la hipertensión hacia una predisposición hereditaria. Pero ahora sabemos que esto no es así, y que son muchos los factores que pueden hacer que tengas la tensión alta aparte de algún que otro gen…

En cambio, el sistema nervioso simpático, el sistema renina-angiotensina-aldosterona, el control renal del volumen del líquido extracelular, las distintas propiedades intrínsecas de las arterias y la microcirculación, sí que promueven la aparición de la hipertensión. Por ejemplo, habrás oído decir que la ingesta de sal es contraproducente y que aumenta la tensión arterial. En realidad, ahora sabemos que no en todos los individuos nos afecta del mismo modo, habiendo personas que pueden consumir más cantidad de sal sin verse afectadas que otras.

Así, en la hipertensión, hay mecanismos neurales, hormonales, renales, y vasculares que nos pueden perjudicar y que debemos tener siempre en cuenta.

Riñón y Pulmón:

Todos los órganos del cuerpo, están conectados entre sí.

El riñón

El riñón realiza dos acciones básicas sobre la presión arterial: la regulación del contenido de los líquidos del organismo, y la producción de sustancias que actuarán sobre los vasos a nivel local o sistémico. Cuando la tensión desciende, el riñón suele segregar renina. Y, a través de su síntesis, el riñón controla la actividad del sistema sistémico a través de la vasoconstricción (angiotensina II), y la retención de sodio, a través de la aldosterona.

Cuando la tensión arterial aumenta el sodio disminuye. Entonces, el riñón produce renina (una enzima) que actúa en la sangre con el angiotensiógeno produciendo una hormona llamada: angiotensina I. Esta hormona pasa a través del pulmón y, gracias a la ECA (otra enzima), la transforma en angiotensina II. Ésta produce un efecto vasoconstrictor y regulador del sodio. Aquí encontramos una evidente conexión entre la función renal y pulmonar, de la que tanto hablamos los expertos en Medicina Tradicional China, ya que la angiotensina II estimula la producción de aldosterona en la corteza suprarrenal, que incrementará la reabsorción renal de agua y sodio. Por eso, a través de la síntesis de renina, el riñón controla la vasoconstricción y la retención de sodio.

El sistema vascular:

La alteración de la estructura de las arterias (tanto de las más grandes como de las más pequeñas), afecta directamente a al origen y evolución de la hipertensión. Conforme nos vamos haciendo mayores, la elasticidad de los grandes vasos va disminuyendo. Esto conlleva que la presión arterial sistólica (la máxima) incremente, mientras que la diastólica (la mínima), disminuya. Entre los cambios más notables que podemos encontrar en el sistema vascular conforme envejecemos, encontramos un aumento del colágeno y una disminución de elastina en las arterias grandes y medianas.

En cambio, en las arterias más pequeñas (arteriolas y capilares), podemos encontrar una oclusión reversible de la luz arterial o, incluso, su pérdida definitiva. Esto es muy importante porque, aparte del posible aumento de la tensión arterial que se puede producir con el tiempo, estas zonas quedan huérfanas de oxígeno, produciendo síntomas patológicos en los órganos comprometidos.

La obesidad y la hipertensión:

Sin duda, existe una relación directa entre ambas…

La obesidad

Es evidente que las personas obesas, o aquellas que tienen diabetes tipo 2, son más propensas a tener hipertensión arterial. De hecho, el síndrome metabólico afecta a un 30% de los adultos de las ciudades occidentales. El tejido adiposo se utiliza para almacenar energía. Además, las células grasas producen adipokinas (sustancias activas), que tienen un efecto hipertensivo y arterioesclerosante.

Así mismo, se produce una sobreactividad del sistema nervioso simpático con una relación directa con la apnea del sueño. Cuando el hígado es excesivamente graso puede liberar más adipokinas, que cruzan la barrera hematoencefálica y activan también el sistema simpático a través del sistema nerviosos central.

La hipertensión según la Medicina Tradicional China:

La Medicina China puede llegar a ser una buena aliada para la hipertensión, pero no la única.

Acupuntura

Según la Medicina Tradicional China, los órganos implicados en la hipertensión son el Hígado, el Riñón y el Bazo. En dolencias crónicas, a menudo encontramos una deficiencia del Hígado y/o Riñones que conduce a un ascenso de Yang de Hígado; aunque en otros casos encontramos un ascenso de Fuego de Hígado. No hay que olvidar por ello tratar el meridiano de Corazón por su relación directa con los vasos sanguíneos y tener en cuenta una posible deficiencia del Bazo, Flema, o estasis de sangre en los casos más avanzados.

La acupuntura da buenos resultados para bajar la tensión arterial, conjuntamente con un cambio de dieta y de costumbres, pero es importante visitar al médico para que realice un examen exhaustivo y diagnostique el origen de dicha alteración, ya que podríamos sufrir alguna enfermedad renal o endocrina.

*Ampliaré la información de la hipertensión según al Medicina China en otro artículo.

Remedios naturales para la hipertensión:

Cualquier remedio debe tomarse bajo el consentimiento de un médico especializado.

El ajo es sin duda uno de los remedios que tiene más propiedades terapéuticas. Purifica la sangre, es antibacteriano y antifúngico; en este caso, nos ayudará a realizar una vasodilatación de los capilares y de las arterias. La canela ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, siendo beneficiosa ya que los niveles altos de azúcar provocan un estado de inflamación que empeora el funcionamiento del sistema circulatorio.

La cebolla también contribuye a la dilatación de los vasos sanguíneos (siendo aconsejable en la dieta diariamente). El apio tiene una función depurativa y diurética que contribuye a eliminar sodio a través de la orina, ayudando a reducir el volumen de la sangre en las arterias (es importante consumirlo crudo). La pera tiene mucho potasio y poco sodio, regulando la tensión arterial.

Más remedios:

Tomar semillas de chía o de lino, que contienen altos niveles de omega-3, es una buena idea por dos cosas: producen un efecto antiinflamatorio, y disminuyen la tensión arterial. De igual manera puede ayudarnos tomar agua de coco, alcachofas o legumbres. Más remedios: Puedes cocer un puñado de hojas de olivo en un litro de agua durante 15 minutos. Deja reposar 10 minutos y toma dos vasos al día. Este mismo remedio se puede realizar con la peladura de una cebolla o con la piel de cuatro patatas (evidentemente limpias). Cuando la tensión está descompensada, es decir, cuando la baja está alta y la alta está baja, se toma en ayunas durante 9 días la cocción de 4 hojas de laurel en una taza de agua.

Se hierve durante 3 minutos, se deja reposar y se toma. También sabemos que la práctica de la meditación puede contribuir mucho a reducir la tensión arterial, pero para que haga efecto se debe practicar al menos durante dos o tres meses. Así mismo, es importante saber meditar en condiciones y bien, pues estar quieto y con la cabeza divagando en mil cosas a la vez no nos ayudará en absoluto. El Tai Chi y el QiGong tienen efectos muy beneficiosos y, los masajes terapéuticos también, pero, es preferible que no sean demasiado intensos.

Hábitos de vida:

Para finalizar, recuerda que tus buenos hábitos son fundamentales para vivir saludablemente.

Los hábitos que adquirimos durante el transcurso de nuestra vida, pueden favorecer a que suframos hipertensión. El sobrepeso, el estrés emocional, la vida sedentaria o el consumo excesivo de sal, son algunos de malos hábitos que debemos abandonar. Cambiar este tipo de hábitos será fundamental cuando la presión se encuentra menor a 180/110 (que es cuando ya se considera un presión arterial bastante elevada), puesto que no tratar la hipertensión significa aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. El deporte y una buena dieta, podrá bajar los niveles hasta una hipertensión moderada ( 140-160/09-100) en la mayoría de los casos.

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-La hipertensión-

Cómo afrontar la pérdida de un ser querido | Aceptar el duelo y superarlo

Cómo afrontar la pérdida de un ser querido | Aceptar el duelo y superarlo

Superar el duelo:

Cuando alguien deja este mundo, también deja un vacío en nosotros.

Cómo afrontar la pérdida de un ser querido no es algo fácil. Solemos eludir a la muerte. Es algo que forma parte de nosotros, pero que abandonamos en un rincón de nuestras vidas. Y, el caso, es que tarde o temprano la tendremos que afrontar de una forma u otra. El no saber qué pasará, genera un tipo de incerteza que nos confunde y hace que dejemos el tema de la muerte de lado, aunque la mayoría de las personas tengan un miedo horrible a aceptarla. Quizá, lo primero que debamos hacer para perder ese miedo a la muerte, es aprender a vivir la vida de una forma plena.

Factores a tener en cuenta:

Cuando las emociones se disparan, debemos aprender a gestionarlas debidamente.

Cómo afrontar la pérdida de un ser querido

Para saber cómo afrontar la pérdida de un ser querido, debemos aprender a aceptar el hecho de que en cualquier momento nos puede pasar a nosotros. La muerte es un proceso natural, y todos vamos a afrontarlo tarde o temprano. Aunque nos hagan creer que todo perdura para siempre, sabemos de sobras que el cambio forma parte de nuestras vidas de una forma natural. Nada permanece igual con el paso del tiempo y, madurar, implica aceptar dichos cambios sin sufrir.

Otro factor que atemoriza a las personas respecto a la muerte, es el hecho de que es algo que deberemos afrontar en solitud. Un monje tibetano me dijo cuando yo era muy joven: “nacemos solos, y moriremos solos”. Y eso, nos da miedo. Una vez aceptamos que la muerte es inevitable, es el momento de disfrutar de la vida. No olvidando la muerte, sino disfrutando de nuestras vivencias para llegar en plenas condiciones.

Cómo prepararse para la muerte:

En el mundo en el que vivimos, se habla poco sobre la muerte.

La respuesta es sencilla: viviendo al máximo todos los días. Saboreando cualquier momento, disfrutando de la compañía de los demás, de los momentos de tranquilidad, etc. Sabiendo, de forma consciente, que tarde o temprano tendremos que desprendernos de todo esto, y avanzar hacia un mundo que desconocemos. Sin miedo, con naturalidad, y de la mejor forma posible.

Según los expertos, cuando nos dicen que alguien muy íntimo muere, solemos pasar por diferentes fases. Una primera fase donde nos negamos a aceptar la verdad, otra de rebelión, otra de depresión, y una última de aceptación. Evidentemente, cada uno de nosotros pasamos por estas fases de modos muy distintos. Y es imprescindible que las superemos hasta rehacer nuestras vidas de forma natural. Apegarse a la pérdida de alguien (algo que he visto en muchas familias), sólo contribuye a sufrir más y a vivir en la incertidumbre. Debemos superar dichas fases y seguir adelante: por nuestra familia, y por quien nos ha abandonado.

¿Cómo afrontar la pérdida de un ser querido? En realidad, sabemos que una persona ha superado el duelo cuando es capaz de hablar de la persona fallecida sin caer en lloros y nerviosismos, y cuando es capaz de establecer nuevas relaciones y afrontar nuevos retos. 

Más información:

Si quieres más información sobre cómo afrontar el duelo y superarlo , te recomiendo la lectura de los siguientes libros:

  • EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS  -Jorge Bucay-
  • SOBRE EL DUELO Y EL DOLOR  –Elisabeth Kübler-Ross 

*Recuerda que, cuando alguien se muere, tu obligación no consiste en retener a esa persona (algo que nunca lograrás hacer), sino en acompañarla en el proceso de dicha muerte.

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-Cómo afrontar la pérdida de un ser querido-

La serotonina | Funciones de la hormona de la felicidad

La serotonina | Funciones de la hormona de la felicidad

¿Qué es la serotonina?

Se habla mucho de la hormona de la felicidad, pero tiene más beneficios.

La serotonina es un neurotransmisor que nos hace sentir llenos de energía y que mejora nuestro estado de ánimo. Actualmente, la vida que llevamos llena de estrés y preocupaciones agota las reservas de serotonina. Interviene en el sentimiento de satisfacción, haciendo que soportemos mejor las dificultades del día a día. Cuando este neurotransmisor se encuentra en niveles bajos, hará que nuestro estado de ánimo pueda deprimirse.
Encontramos serotonina en el cerebro, en el sistema gastrointestinal y en la sangre. Se sintetiza gracias al triptófano, un aminoácido que encontramos en algunos alimentos.

¿Qué es el triptófano?

Conoce las propiedades de este magnífico aminoácido esencial.

La serotonina

La serotonina se produce gracias a la acción del triptófano. Éste, es un aminoácido que disminuye los procesos de agresividad del individuo y que está relacionado con los niveles de serotonina. Podemos encontrarlo en los productos de origen animal, en la patata, las semillas, los frutos secos sin tostar o en las legumbres.

El desánimo es un indicador de posible falta de triptógeno y, en casos severos, podemos encontrar pelagra (una disfunción del metabolismo).

Cómo mejorar los niveles de serotonina:

Aprende a aumentar tus niveles de la serotonina de forma natural y eficaz.

Sin duda, realizar ejercicio diariamente mejora el metabolismo de la serotonina. Por eso es tan importante realizar deporte cuando uno se siente más depresivo o agotado anímicamente. Realizar deporte estimula la síntesis de la serotonina, al mismo tiempo que aumenta la llegada al cerebro de triptófano. La combinación de ejercicio aeróbico con el yoga o el pilates, es perfectamente compatible.

Así mismo, cuando dormimos, nuestro cuerpo genera melatonina y serotonina. Cuando una persona no consigue conciliar el sueño, suele tener reducidos los niveles de serotonina, y elevados los de adrenalina y el cortisol (hormonas relacionadas con el estrés). Es importante dormir unas ocho horas todos los días y no ir adormir muy tarde, ni con el estómago demasiado lleno. También hay que reducir, por la noche, el contacto con las pantallas luminosas: televisores, teléfonos móviles, etc.

Hay que tener en cuenta otro factor importante que es la cafeína. Cuanta más tomemos, más estimularemos las glándulas suprarrenales, y más cortisol producirán éstas. Lo mismo sucede con las bebidas energéticas, que hay que evitar a toda costa.

Alimentos con ácidos grasos poliinsaturados:

Los ácidos grasos tienen grandes beneficios para mantener nuestra salud en buen estado.

omega 3

Este tipo de ácidos grasos (sobretodo el omega 3), son esenciales para mantener un buen nivel de serotonina en nuestro organismo. Los últimos estudios nos dicen que el DHA (ácido graso docosahexaenoico) es muy importante en la formación y el funcionamiento de nuestras células nerviosas. Cuando el DHA no es suficiente, aumentan los procesos inflamatorios. ¿Dónde encontrarlo? Pues en el pescado azul y el marisco.

También podemos tomar semillas de chía, de lino, en el aguacate o las nueces, que son ricas en ácido alfalinolénico y aumenta la capacidad de obtener DHA. Por eso, si tomas este tipo de semillas, no será necesario tomar tanto pescado que, en exceso, también puede ser contraproducente si padeces, por ejemplo, gota.

Serotonina, ¿qué más debemos saber?

No sólo se trata de la hormona de la felicidad, hay muchas más cosas a tener en cuenta…

Aparte de lo anteriormente expuesto en este artículo, debemos saber que la vitamina D es igual de necesaria. Dicha vitamina nos ayuda a asimilar el calcio en nuestros huesos y nos ayuda a prevenir algunas enfermedades autoinmunes. Pero, además, ¡interviene en la síntesis de la serotonina! Por eso en los países donde hay menos sol la gente tiende a estar más callada i depresiva que en los países soleados. Muchos de estos países, deben tomar suplementos de vitamina D y, de hecho, debido a nuestra forma de vida, y aun teniendo sol por todos lados, cada vez se receta más la ingesta de dicha vitamina en nuestro país. Debemos tomar el sol, con moderación.

Debemos andar, hacer que nos toque el aire, en vez de ir todo el día en coche, encerrarnos en nuestras casas o empresas y permanecer todo el día allí. Aprovecho la ocasión para deciros que esta vitamina no se puede tomar a la ligera a través de suplementos. Es necesario realizar un análisis de sangre y que sea vuestro médico quién os la haga tomar. Un exceso de dicha vitamina sintética, puede ser contraproducente para nuestra salud.

RECUERDA:

 
Cuando los niveles de serotonina son bajos, el estado de ánimo se verá perjudicado. Puede haber migrañas, depresión, trastornos obsesivos, hiperactividad, problemas de concentración… Se suelen recetar medicamentos como el controvertido Prozac, Zoloft o el Paxil, que aumentan los niveles de serotonina y tienen (todos ellos) efectos secundarios. A nivel de medicina natural, plantas como el hipérico (y más ahora en primavera) pueden sernos de gran ayuda. Ahora bien, siempre bajo el consentimiento de un médico y sin mezclar la planta con la toma de otros medicamentos. Asesórate por un buen especialista antes de tomar nada.

La serotonina en la mujer:

Para finalizar, maticemos un poco más sobre esta hormona tan interesante.

Menstruación

Cuando una persona tiene un orgasmo, su cerebro se inunda de serotonina. Por eso sentimos una sensación de tranquilidad y satisfacción placentera. Así mismo, reír con naturalidad llena el organismo de oxígeno, aumenta la circulación sanguínea y nos relaja a nivel muscular, algo que también influye en nosotros de forma positiva. Y, meditar, practicar yoga o pilates de forma consciente, también nos ayudará a sentirnos mejor.

En el caso de las mujeres, deciros que en la fase folicular la serotonina es escasa, comenzando a aumentar poco a poco. Cuando se produce la ovulación los estrógenos y la serotonina se encuentran en niveles elevados y, en la fase lútea, los estrógenos, la progesterona y la serotonina vuelven a descender, a no ser que la mujer esté embarazada.

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-La serotonina-

Enfado, ira, frustración: Cómo afecta a nuestra salud | Psicología

Enfado, ira, frustración: Cómo afecta a nuestra salud | Psicología

¿Por qué nos enfadamos?

Algunas emociones pueden perjudicarnos más de lo que nos pensamos.

La actividad tan acelerada que llevamos todos los días, nos enfrenta a situaciones límite que nos produce un cierto enfado o malestar. Sin darnos cuenta aumenta nuestra temperatura corporal, la tensión arterial, hasta que llega un punto donde la situación nos supera y terminamos enfadándonos y perdiendo el control de la situación. A todos nos ha sucedido en algún momento de nuestras vidas, y luego, terminamos por arrepentirnos. Suelen ser los familiares o los amigos quienes reciben el impacto más fuerte de aquel día. Pero, ¿podemos hacer algo para controlar nuestro impulso de ira o de rabia en el mundo en el que vivimos?

¿Qué es la ira?

Se trata de una emoción que nos invade cuando hay injusticias y que hay que controlar.

Enfado

La ira suele ser una reacción negativa fruto de la acumulación de pequeños enfados. Con el tiempo, y al sumarlos a la indignación o frustración de uno mismo, terminan por hacernos estallar. Se dice que esta emoción tiene su origen en el cerebro reptiliano, que es el responsable de nuestra supervivencia. Cuando nos encontramos amenazados o indignados por algo, vamos aguantando hasta que, al final, lanzamos todo nuestro enfado sobre la persona que más nos amenaza (o la primera que encontramos), dejándola hecha trizas.

Si se trata de alguien que no tiene culpa de nada, luego nos sentiremos mal. Por el contrario, si se trata de la persona responsable de que nos sintamos así, nuestros actos siempre tendrán consecuencias negativas. Y es que (y esto hay que tenerlo muy claro), no son las circunstancias lo que nos afectan sino la forma en que nos las tomamos. Entonces, ¿qué podemos hacer? Pues, ante todo, identificar este tipo de emociones que tanto nos perjudican.

Cómo controlar las emociones:

La gestión de las emociones es fundamental para evitar malos entendidos.

Primero tenemos que ser conscientes de que estamos enfadados. Dirás que esto es fácil. Pero, en realidad, muchas veces nos vamos tirando a la espalda estas pequeñas molestias sin apenas apreciarlas. Y, cuando nos damos cuenta, el enfado es enorme y ya es demasiado tarde. Debemos evitar que nuestras propias emociones nos traiciones. La ira, surge siempre al buscar un culpable cuando algo nos hace sentir mal. Debemos darnos cuenta de que, prestar atención a lo negativo, nos hace ser consciente de cómo nos vamos tensando poco a poco. De hecho, no sólo nos afecta a nivel emocional, sino que muchos problemas de espalda y contracturas, tienen un origen en la frustración o la ira retenida. Desgraciadamente, es algo que encuentro de forma habitual en mis pacientes.

El enfado, comprender sus motivos:

Técnicas complementarias de la Medicina China de gran efectividad.

Ira

Una de las razones por la que nos enfadamos es porque muchas veces tenemos demasiadas expectativas. Es decir, sin querer nos hacemos una imagen de cómo deberán suceder las cosas en un futuro, de cómo debería comportarse la gente que nos rodea, etc. I, cuando esa visión propiamente nuestra de los demás no se cumple, surgen el enfado y la ira.

Así pues, cuando más pronto empecemos a comprender que no podemos controlar a los demás ni los hechos que suceden a nuestro alrededor, más pronto podremos superar dicha emoción y aceptar las cosas como tal.

A TENER EN CUENTA:


Para que la ira no vaya en aumento, es importante detenerla de inicio. Para ello, es importante no reaccionar al instante, y dejar un tiempo de espera para que la situación se enfríe. Hoy en día, cada vez más personas tienen menos paciencia, y esto complica nuestras relaciones con los demás. Si no somos capaces de frenar un poco nuestros pensamientos, reaccionaremos de un modo cada vez más violento frente a la vida. Intentar ponerse en el punto de vista de los demás, también nos ayudará a comprender mejor cada situación y a no exaltarnos con tanta facilidad. Por consiguiente, cuando alguien se enfada con nosotros o nos alza la voz, es importante que seamos asertivos y que no nos comportemos como él o ella.

 

Funcionamiento del enfado:

Para lograr evitar enfadarnos, debemos comprender de dónde surge y por qué nos afecta.

Muchas veces nos sentimos atacados por otras personas. En la mayoría de los casos, suelen ocurrir malos entendidos: un tono de voz que nos parece fuera de lugar, una frase mal interpretada sólo por nosotros, etc. Los psicólogos nos dicen que, normalmente, este tipo de malas interpretaciones proceden de nuestra propia inseguridad. Así que no estaría mal darnos cuenta de si nuestro enfado proviene de ahí.

Cuando alguien nos dirige la palabra, no sólo deberíamos tener en cuenta nuestro punto de vista o centrarnos en algo que creemos que es negativo. Deberíamos comprender quién nos habla, si su tono de voz es involuntario o no, si siempre habla de ese modo o se expresa siempre igual con todo el mundo… Es el conjunto de esta información, la que nos ayudará a distinguir si alguien se está metiendo con nosotros. Y, por ello, debemos enfadarnos; o si somos nosotros quienes nos enfadamos con esa persona sin ningún motivo real.

Las personas que sienten ira de forma continuada suelen sufrir siempre. Su postura ante la vida suele ser negativa, el sistema nervioso se va deteriorando, el sistema cardiovascular queda afectado y, además, muchos de ellos tienden a sufrir insomnio. Como vemos, todos nos podemos enfadar algún día, pero, necesitamos controlar ese enfado.

Cómo controlar la ira:

Una forma sencilla y efectiva, pero al mismo tiempo difícil en nuestros tiempos…

Controlar las emociones

Una de las cosas que más funcionan a la hora de controlar la ira, es aprender a tomar distancia con ella. Hay que aprender a observar las situaciones que nos rodean con cierto espacio entre lo que sucede y lo que sentimos de inmediato. Así, podremos desconectarnos emocionalmente durante un breve instante, y podremos reaccionar algo más tarde y con más calma.

Esto requiere algo de paciencia, pero el hecho de poder crear un espacio entre lo sucedido y nuestra emoción, nos permite preguntarnos si vale la pena enfadarnos por lo que está sucediendo o no. Cuando alguien dice algo que no nos gusta, podemos optar por no decir nada y no hacerle caso, o pedirle educadamente que hable más tranquilo, con un tono más educado, etc. En realidad, y esto es importante, quien se enfada, quien decide si se va a enfadar o no, en el fondo, eres tú.

Signos del enfado y la ira:

Nuestra postura, nuestra mirada… Todo puede delatar en qué estado nos encontramos.

Cuando no somos capaces de guardar esa distancia, cogemos ataques de ira y podemos reaccionar de cualquier modo inesperado. Algo que suele terminar con más malentendidos y más problemas… Las personas que están más enfadadas o indignadas por algo, suelen moverse con más rapidez, hablan deprisa, con una voz altiva y realizan muchos gestos con las manos y el rostro. En Medicina Tradicional China, solemos decir que el Yang de Hígado asciende, haciendo que incluso la cara de la persona se enrojezca. Responder a alguien así, con la misma moneda, no servirá de nada.

De hecho, sabemos que una forma de controlar la ira es controlar nuestros movimientos ante ella. Es decir: si vamos deprisa, si comemos todos los días con rapidez, o hablamos rápido; en el momento en que aprendamos a ir con más calma, podremos empezar a controlar mucho mejor nuestras emociones negativas y, por ello, la ira que proviene de estas acciones. Una actitud calmada ante la vida nos ayudará a afrontar mejor los problemas y a no ponernos tan nerviosos e irritados.

Más consejos:

Meditación, Tai Chi, vivir el momento presente y disfrutarlo son útiles en estos casos.

Tai Chi

Como os decía, aminorar la marcha de los acontecimientos que debemos afrontar todos los días, nos ayudará a controlar mejor esos momentos que nos sensibilizan y nos enfurecen. Pero, otra de las cosas que nos pueden ayudar mucho a bajar nuestro ritmo, es el control de la respiración. Aprender a respirar con calma y con más profundidad, nos hará sentir mucho más tranquilos.

Para ello, el Qi Gong es una de las gimnasias que más efectividad tiene y que más nos pueden ayudar. Os lo recomiendo encarecidamente.

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Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-Enfado, ira, frustración: Cómo afecta a nuestra salud-

Plantas aromáticas | Alimentos medicinales que cuidan tu salud

Plantas aromáticas | Alimentos medicinales que cuidan tu salud

Plantas aromáticas:

Usadas desde hace milenios, son parte de nuestras cocinas y cultura.

Las plantas aromáticas nos aportan un gran sabor y múltiples nutrientes a nuestros platos de cocina. Podemos usarlas habitualmente, siempre que no hagamos un abuso de ellas. De hecho, se utilizan en muchas culturas con la intención de prevenir enfermedades. Hoy en día podemos conseguirlas con mucha facilidad, pero la mayoría de ellas están mezcladas con plantas similares de poco efecto terapéutico. Es importante, por ello, que al irlas a comprar nos aseguremos de que son de buena calidad y que no nos vengan gato por liebre… En este breve artículo repasamos unas pocas.

¿Para qué sirven las plantas aromáticas?

Son muchas las vitudes que tienen y los motivos por lo que debemos usarlas.

Debemos comprender que, aparte de aromatizar las comidas, el uso de ciertas hierbas y especias actúan beneficiando nuestro metabolismo. Los aceites esenciales que contienen tienen propiedades terapéuticas, mucílagos que lubrican nuestro intestino, glucósidos que alivian la fiebre y realizan un efecto antiinflamatorio, saponinas diuréticas y que nos ayudan también en la expectoración, o taninos con un efecto antibiótico o astringente. Muchas de ellas llevan gran cantidad de minerales y vitaminas, con una alta concentración de micronutrientes. ¡Incluso se pueden usar desecados! Por lo tanto, tener la costumbre de condimentar nuestros platos con distintas especies (y siempre sin abusar mucho de ellas), nos proporciona un gran beneficio para nuestra salud.

Perejil:

vitudes del perejil

Es muy rico en vitamina C (con tan sólo 50 gramos, ya tenemos cubiertas las necesidades de ácido ascórbico de todo un día). Contiene una gran cantidad de clorofila.  Contiene sulfuro, fluor, sodio, magnesio, hierro y compuestos que son antivirales. Mejora la digestión, ayuda a recuperarse del sarampión. Estimula la micción, es beneficioso si tenemos piedras en la vejiga, en los riñones o en la vesícula biliar. Si padecemos serias inflamaciones de los riñones, el perejil no será suficiente para mejorarlas, aún así, es muy útil en casi todas las dificultades renales. ¿Por qué? Pues porque fortalece las glándulas suprarrenales. Además, resulta beneficioso para los nervios ópticos, para el cerebro, para el dolor de oído y la sordera.  Elimina la halitosis y favorece los dientes. 

Atención: Las madres que amamantan a sus hijos no deben tomarlo, ya que seca la leche.

Tomillo:

plantas aromáticas

El tomillo crece en terrenos calcáreos bajo un intenso sol. En estas condiciones, acumula lentamente una serie de componentes, por ejemplo: el calcio. Llegando a tener el doble de calcio que el sésamo o incluso que la leche de vaca.

Es antiinfecciosa, estimula el Qi de pulmón y la energía defensiva del cuerpo (WEI QI). Abre el apetito, es expectorante, mucolítico, alivia la laringitis y las infecciones bucales. Se puede emplear también contra los piojos y alivia algunos trastornos menstruales.

A tener en cuenta: No se aconseja usar durante un tiempo muy prolongado, y no deben tomarla las mujeres embarazadas.

Cilandro:

cilantro

Las hojas de cilandro se pueden comer frescas, añadiéndolas a algún plato; y sus semillas su pueden tostar y triturar. Precisamente, las semillas de cilantro se combinan con platos de frijoles o alubias para combatir las flatulencias.

Nos ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) y a aumentar el HDL. ayuda a eliminar los metales pesados del cuerpo: plomo, mercurio, aluminio…  Rico en vitaminas A, C, K, ácido fólico, calcio, hierro y magnesio.  Nos ayuda a controlar el nivel de glucosa en sangre, y mejora la visión y la digestión.

Orégano:

orégano

Contiene timol, haciéndolo muy digestivo y eficaz contra las flatulencias. Además, es un potente antiséptico y el ácido ursólico es beneficioso para nuestro hígado, mejorando la circulación sanguínea y el dolor menstrual. También tiene hierro, calcio y carvacrol. 

Es antioxidante, antimicrobiano, antitumoral, y actúa sobre el sistema respiratorio calmando la tos y la mucosidad bronquial. Por eso se usa para los catarros y los resfriados.

También se pueden realizar bahos con ella. Para la artritis y el reuma, se puede masajear la zona afectada con aceite esencial de orégano.  Así mismo, se dice que el orégano estimula la producción de estrógenos, ayudando a la menopausia.

Albahaca:

albahaca

Tiene un intenso aroma y es beneficiosa para el sistema digestivo, es tranquilizante y tiene un efecto antibiótico e inflamatorio. Aun así, es importante no tomarla cuando se está embarazada.

Su aceite esencial tiene propiedades digestivas (vómitos, dolor de estómago…), y antisépticas. Se puede aplicar sovbre la piel en caso de acné. También es útil para el dolor muscular.

Menta:

menta, sus beneficios

Es beneficiosa para el síndrome del intestino irritable y para las náuseas. Se puede combinar con las legumbres para mejorar su digestión, al mismo tiempo que aportamos manganeso, cobre y vitamina C.

Es antiséptico, antifúngico, antivírico, incluso antimigrañosa. Produce un efecto refrescante en la boca y en las vías respiratorias. Combate las náuseas y los mareos. ayuda al sistema digestivo, produce bilis, y mejorar el sistema circulatorio.

Romero:

Nos ayudará a combatir el estrés de cada día. También es digestivo, antioxidante y un magnífico antibiótico natural. Podemos macerarlo en aceite de oliva y usarlo en nuestras ensaladas. Se suele usar para combatir los problemas respiratorios. Combate la dispepsia (trastorno digestivo). Se utiliza también para los problemas reumáticos y circulatorios. Se puede usar vía tópica a través del aceite esencial de romero.  Se realizarán fricciones en las zonas afectadas, para aliviar el reumatismo muscular o articular. 

Debido a que tonifica el sistema nervioso, se usa también para combatir el estrés  y las depresiones más leves.  sus propiedades emenagogas, la hacen apropiada en las mujeres para la amenorrea y la dismenorrea.

Cuidados: Carece de toxicidad, pero puede presentar alguna alergia en personas sensibles. Evitar en personas con cálculos biliares. 

Conclusión:

Especias como la canela, la albahaca, el comino, el jengibre, el eneldo, el orégano o el laurel, multiplican enormemente el aporte de hierro que hay en las alubias y las lentejas. Sobretodo el tomillo. Tan sólo tomando 1 gramo de clavo, cubrimos las necesidades diarias de antioxidantes que debemos consumir.

El orégano, también contiene gran cantidad de antioxidantes. El eneldo, la albahaca y el comino, también contienen magnesio y fósforo. El tomillo y la albahaca son ricas en zinc, y también podemos encontrar este mineral en el jengibre, el orégano o el laurel.

Un solo gramo de pimentón o de guindilla en polvo, nos aportará más de 360 mcg de betacaroteno (provitamina A). Aunque podéis y debéis tomar variedad de dichas plantas aromáticas, recordad que el tomillo, el eneldo, el comino, el orégano o la albahaca, son de las que más nutrientes nos pueden aportar.

Xavier Turell Nebot

Masajista en Sabadell

-Plantas aromáticas-

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