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Tu suelo pélvico es importante. De hecho, fue Arnold Kegel, en 1948, quien comenzó a enseñar a las mujeres a contraer la musculatura de esa zona dándole la importante que merece. Se trata de un conjunto de músculos, ligamentos, tendones, tejido conjuntivo, vasos, nervios… que se adaptan continuamente al movimiento del cuerpo. Ahora se pone de moda en las mujeres embarazadas, ya que sufren más en esa zona, pero también los hombres deberían darle cierta importancia. Tras el parto, es fundamental una valoración del suelo pélvico para poder retomar la vida de antes igual, o incluso mejor de como te encontrabas. Repasemos lo más importante:

La pelvis:

Una de las zonas más importantes de nuestro cuerpo.


Suelo pélvico

Se trata de una estructura ósea formada por los dos huesos iliacos, el sacro y el cóccix. Todos estos huesos se unen a la sínfisis púbica a través de un tejido llamado fibrocartílago. El sacro se articulará con la quinta vértebra lumbar en su parte superior, y con el cóccix por su parte inferior.

Desde la zona superior sacra hacia arriba se encuentran las vísceras abdominales. Y es lo que muchos llaman “la pelvis falsa”. Mientras que, de la zona sacra superior hasta el cóccix encontraremos las vísceras urogenitales. Y es allí, en esta llamada “pelvis verdadera”, donde centraremos más nuestra atención.

Artículo: «La pelvis, partes y funciones«.

El diafrágma:

Algo que está «ahí» y que no solemos prestarle atención.


El diafragma es un músculo con el que realizamos la función de inspirar el aire hacia nuestros pulmones. Al soltar el aire, el diafragma vuelve a su posición normal. Ahora bien, cuando inspiramos, también empujamos hacia abajo nuestras vísceras abdominales. Cuando esto sucede, el suelo pélvico nota la presión y la amortigua con una breve contracción. Por eso se dice que el diafragma y el suelo pélvico “baila” juntos.

Así mismo, si el diafragma está excesivamente rígido puede excederse en su función y debilitar así el suelo pélvico.

soy diabético

MEDICINA CHINA:

Existen varios diafragmas en nuestro cuerpo: el craneal, el cervical, el torácico y y el pélvico. Estos dos últimos son los más conocidos.

En Medicina Tradicional China, existe un canal que llamamos Triple Recalentador, que habla de los tres Jiaos del cuerpo y que coincide perfectamente con estas separaciones del cuerpo. 

No deja de ser curioso que los chinos den tanta importancia a estas tres zonas y a su conexión entre ellas…

Incontinencia urinaria:

Muchas personas la sufren por culpa de una musculatura débil.


incontinencia

Es uno de los primeros síntomas que podemos encontrar cuando el suelo pélvico no funciona como es debido. En este caso, el esfínter de la vejiga, el sistema nervioso central o la musculatura pélvica, funciona incorrectamente.

Los motivos son varios: una contracción en exceso del músculo detrusor, un obstáculo en la salida de la vejiga, una debilidad dela musculatura pélvica que hace descender la vejiga y la uretra aumentando así la presión abdominal…

Los problemas del suelo pélvico también nos puede producir incontinencia de gases o de heces, prolapsos, o menstruaciones dolorosas.

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A TENER EN CUENTA:

Como ya os he dicho, es importante que el suelo pélvico tenga el tono adecuado. Ni que esté se encuentre débil (hipotónico), ni que se halle demasiado fuerte (hipertónico).

¿Qué son los ejercicios de Kegel?

Uno de los ejercicios más antiguos y conocidos para la incontinencia.


Se trata, sencillamente, de realizar una simple contracción voluntaria de la musculatura del suelo pélvico. De esta forma, mejoramos el esfinger uretral y rectal y obtenemos buenos resultados en personas con incontinencia. Como siempre, lo importante aquí es realizar los ejercicios de forma correcta. Muchas personas creen estar contrayendo la musculatura cuando, en realidad, empujan con el abdomen hacia abajo. Del mismo modo, también es importante mantener el tiempo de contracción adecuado y realizar una buena postura.

Hipopresivos, ¿qué son?

Se han puesto de moda y, bien ejecutados, podrían ayudarte.


hipopresivos

Tenemos que comprender que la musculatura del suelo pélvico, nunca llegará a funcionar correctamente si las paredes y la musculatura abdominal no está en buenas condiciones. Seguro que habéis oído a muchas personas decir que cuando tosen un poco fuerte se les escapa un poco de orina, o al reírse mucho… Pues aquí tenemos la relación directa entre un abdomen en deficiencia y la incontinencia urinaria.

Por eso, las mujeres que han estado embarazadas o los deportistas que realizan trabajos de impacto, necesitan conectar de nuevo esa parte abdominal con la musculatura pélvica. ¿Cómo? Pues realizando posturas concretas y una respiración específica, produciendo una contracción de los músculos profundos del abdomen y del suelo pélvico.

Según la posición que se utiliza, se activarán diferentes cadenas musculares. Además, durante el ejercicio se realiza una apnea, generando un ascenso de las vísceras del suelo pélvico. Esta apnea produce una falta de oxígeno en el organismo, una acumulación de dióxido de carbono, y una activación del suelo pélvico. Al generar dicha situación, para el cuerpo es más importante eliminar el dióxido de carbono que coger aire. Por eso, se activan los músculos espiradores. Aquí está todo el secreto.

Sólo decir que las mujeres embarazadas, las que tienen una hipertonía del suelo pélvico, enfermedad de Crohn, o las personas con hipertensión, no deben realizar estos ejercicios.

ARTÍCULOS: «Hipopresivos, ejercicios para mejorar tu salud«.

Resumiendo:


Mantener en buena forma el suelo pélvico es fundamental para nuestra salud. No sólo para la musculatura, sino también para los órganos internos.

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Xavier Turell Nebot

Suelo pélvico
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