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Nuestra confianza y seguridad es fruto de un proceso de crecimiento personal que se va forjando con el tiempo. Sentirse satisfecho y seguro de uno mismo, es fundamental para mantener un estado de salud mental sano. Pero cuidado, porque el exceso de seguridad también hace que nos auto engañemos y que nos confiemos demasiado. Vayamos a repasar un poco cómo puedes sentirte más seguro en tu día a día.

Cómo ganar confianza y seguridad en uno mismo:

La confianza se debe tener tanto para uno mismo como para los demás.


En todos los ámbitos de nuestra vida, ya sea en el trabajo, en el deporte, o en cualquier otra situación, la seguridad juega un papel fundamental. Desgraciadamente, no es algo que uno tiene y punto, sino que se debe ganarsela poco a poco. Los errores que vamos cometiendo en la vida nos dan una excelente oportunidad para ganar dicha seguridad. Y es que cuando nos rendimos ante una dificultad, perdemos la ocasión merecida. Mientras que si lo volvemos a intentar una y otra vez, iremos ganando confianza y seguridad en nosotros hasta lograr nuestros objetivos. Da igual lo que piensen los demás, la perseverancia nos hará más fuertes, siempre y cuando nuestros objetivos sean reales y justos…

Educar a nuestros hijos:

Las nuevas generaciones tienen un gran camino por recorrer.


Confianza

Nuestros hijos se enfrentan a un duro dilema: o compiten entre ellos y demuestran lo que valen, o quedarán al margen, excluidos de la sociedad. Bueno, pensaréis que exagero… Pero en el fondo nos enseñan que hay que competir, ser los mejores, tener más “likes” que nadie, etc. Y eso no nos ayuda a ganar seguridad en nosotros mismos.

Actualmente, en Canadá, Instagram a decidido no mostrar públicamente los “likes” que tienen nuestras publicaciones para intentar frenar las depresiones y los estados de ansiedad que provocan en sus clientes. Es sólo un ejemplo, pero me hace reflexionar…

La seguridad en uno mismo se gana realizando actos propios, teniendo la satisfacción de poderlos hacer sin tener en cuenta lo que digan unos u otros. Recuerda: la seguridad empieza siempre por uno mismo, y no para complacer la inseguridad de los demás.

Confianza y seguridad en la edad adulta:

¿Seguro que siempre ganamos confianza a nosotros  mismos al hacernos mayor?


Llegados a esta fase, el hecho de poder tener una pareja estable, un trabajo que nos agrada, y una relación social normal, también nos aporta paz interior y seguridad. Desgraciadamente, la vida no es lineal y la estabilidad emocional se mantiene trabajando duro día a día. Si una vez conseguida dicha estabilidad te relajas, verás que empieza a deambular. Es como cuidar un bosque, si cada día cortas algo de mala hierba o riegas un poco, el bosque se mantendrá limpio y sano. Pero a la que te descuides, en poco tiempo, ¡el bosque se habrá convertido en una selva!

Cómo superar mi inseguridad:

Pequeños pasos para ir afianzando nuestra propia confianza.


ganar seguridad

Ante todo hay que superar los propios miedos. Sobretodo los irracionales que son los que nos frenan a la hora de tomar decisiones y de ganar esa seguridad que nos falta. Salgo con una chica. No me convence. No siento mariposas en mi barriga. Pero saldré con ella, me casaré y tendremos hijos. Porque, seguro que no voy a encontrar nadie mejor en esta vida… Esta rendición al destino, esta conformidad con la que hay, nos vuelve vagos y poco seguros.

Es más, el miedo de luchar por algo mejor, de ser sincero consigo mismos y con los demás, nos hace tomar decisiones cómodas pero que con el tiempo pagaremos muy caras: divorcios, hijos sin padres, peleas matrimoniales…

Recuerda: No te sumerjas en criticar tu pasado y en temer al futuro. Agárrate bien a los momentos agradables, por pequeños que sean, y saca fuerzas para avanzar hacia delante. Sin voluntad ni ganas de ello no vas a lograr nada.

¿Exceso de confianza?

A veces, confiar demasiado en nosotros nos lleva por caminos tortuosos.

Por desgracia, en el mundo en que vivimos suelo ver cada vez más gente con falta y con exceso de confianza. Algo que no nos beneficia en absoluto. Si perdemos la confianza en nosotros mismos nos sentiremos inseguros. Dudaremos a cada instante y, cada vez que alguien nos lleve la contraria, nuestros principios y valores se tambalearán con más facilidad. Incluso podemos llegar a sentirnos culpables de lo que sucede, generando así un pez que se muerde la cola continuamente.

Esto nos agotará, sin duda, y los síntomas pueden complicarse en depresión, gente que se cierra en sí misma, etc. Por el contrario, el exceso de confianza nos hará tomar decisión con más facilidad, tomar mayores riesgos y tener más posibilidades de equivocarse. Hará que no escuchemos demasiado a las personas que nos rodean. Pues, si tenemos razón, ¿por qué tenemos que escucharles? Y este tipo de acciones provocará el rechazo de algunas personas. Creando conflictos internos que son muy evidentes en muchas familias o en épocas de Navidades…

¿Qué hay que tener en cuenta?

Debemos reflexionar sobre nuestra actitud ante la vida.

paz interior

Vivimos en un mundo donde el Yin y el Yang conviven mutuamente. Uno no es mejor que el otro. No es más hermoso el sol por el calor que da, ni la luna por su serenidad. Sino que ambos son necesarios para poder tener un rato de actividad y otro de calma.

Tenerlos los dos al mismo tiempo es sencillamente, imposible. En la vida sucede lo mismo, mucho azúcar nos convierte en diabéticos, pero poco azúcar nos quita energía y nos debilita. ¿Qué hacer?

Mantener un equilibrio entre las dos partes. Eso es exactamente lo que debemos hacer. Ser honesto con uno mismo, escuchar a los demás, valorar las críticas con respeto y tomando puntos de vista distintos. Ser capaz de estudiar tus defectos y valiente al cambiarlos… Si tu problema es la inseguridad, debes empezar a afrontarla despacio. Realizando pequeñas cosas que te hacen sentir incómodo pero que crees que podrás superar.

Recuerda:

Atrévete a hablar de cosas que nunca hablas con regularidad. Con gente que no sueles hacerlo, ya que al dar estos pequeños pasos lograrás avanzar. Por último, la queja, el culpar a los demás, a la sociedad, los políticos, etc. no tiene cabida en este artículo. Estoy hablando de ti, de tu exceso o falta de confianza, los demás, bastante tienen con lo suyo…

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Xavier Turell Nebot

Confianza en nosotros mismos
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